La Biodisponibilidad Iónica

Desde un punto de vista nutricional, en la actualidad, nuestro organismo no puede extraer de los alimentos comunes los minerales necesarios para su buen funcionamiento. Sin embargo, y según los estudios realizados en las últimas décadas, en materia de nutrientes aptos para el hombre, se ha confirmado que recuperar el equilibrio mineral es un factor indispensable para restablecer el terreno biológico interno, y una buena salud integral. La degradación de la cadena alimenticia en el último medio siglo, ha contribuido en buena manera a dañar todos los eslabones que la componen. En la agricultura, al pasar de una producción “artesana y local” a una producción “industrial y global”, con el uso de pesticidas y fertilizantes químicos; o con los cambios genéticos en las semillas y los más recientes cultivos genéticamente modificados. En la ganadería, con el uso masivo de antibióticos, la alimentación de herbívoros con pienso de origen animal; e incluso, en las piscifactorias, con una alimentación incorrecta, basada casi exclusivamente en el aumento de la producción. Esta degradación llega al hombre a través de la alimentación, y está provocando, según la mayor parte de nutricionistas, nuevas enfermedades, debilitamiento del sistema inmune, y diferentes sinergias nocivas que están mermando la base biológica del organismo humano. Afortunadamente, existe en la Tierra una segunda cadena alimenticia donde se pueden encontrar los nutrientes minerales que son tan deficitarios en la alimentación actual, y además, de forma natural, los encontramos en los océanos. Los elementos traza que se forman en el lecho marino o sobre la tierra son inorgánicos debido a que no han sido previamente digeridos por microorganismos vivos. Además, la cantidad de cada elemento traza varía de una muestra a otra y no refleja los ratios que se dan en el cuerpo humano. Es cierto que, a diferencia de los minerales terrestres, cada elemento traza o mineral esencial está presente en el medio marino en un ratio sinergético perfecto.

EL MAR: LA CADENA ALIMENTICIA ALTERNATIVA Y NATURAL

Los animales evolucionaron por primera vez en Agua de Mar. Mientras los animales evolucionaban, desarrollaban una estrategia simbiótica para asegurarse la supervivencia. Su adaptación a la vida en la tierra fue un logro evolutivo fundacional que requirió profundos avances biológicos –con los factores más dudosos de éxito tales como la capacidad de mantener un pH constante, la composición mineral y la temperatura. El fitoplancton, la mayor biomasa del planeta, gracias al proceso de fotosíntesis por la acción del sol, produce todos los minerales que existen traspasándolos al agua de mar. El zooplancton se alimenta de este “huerto biológico marino natural”, generando a su vez una masa de elementos biodisponibles para el organismo humano, al producirse la biocenosis marina, que no es otra cosa, que la transformación de elementos minerales no biodisponibles en elementos minerales biodisponibles. Así, el Agua de Mar aporta la totalidad de los minerales y elementos traza necesarios para la regeneración y nutrición celular, de forma biodisponible y sin antagonismos por su concentración análoga a la de nuestros líquidos internos. Los iones (presentes en fase líquida, ausentes en fase sólida) son elementos químicoelectrónicos naturales, que actúan por efecto sinérgico en una simbiosis natural con nuestro organismo cuya formulación mineral de sus líquidos es idéntica al Agua de Mar. El fitoplancton forma grandes concentraciones en el mar llamadas Eddies en lugares donde existen torbellinos marinos llamados Vortex.

Fuente:   guía de Terapia Marina: ‘Comunicación y nutrición celular’

fundacionrenequinton.org/blog/beneficios-beber-agua-mar/

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