El sueño como reparador y regenerador

El cuerpo se cierra y se repara a sí mismo. El sistema inmunológico se recarga; los principales órganos son restaurados; las células viejas son sustituidas por otras nuevas; su mente se relaja y ordena sus pensamientos, creando un estado mental sano.

Un buen descanso en la noche es gratis; un mal descanso en la noche es costoso, porque causa un grave efecto en su salud.

Dormir lo suficiente le ayudará a aprender nuevas destrezas físicas. Los estudios han demostrado que el sueño construye la memoria de procedimiento. Lo que practica durante el día lo sigue aprendiendo mientras duerme.

  • El sueño regula la liberación de importantes hormonas. Cuando dormimos se secreta la hormona del crecimiento; eso hace que los niños crezcan, y regula la masa muscular y ayuda a controlar la grasa en los adultos. Cuando no se duerme lo suficiente, la función de esa hormona se interrumpe. La falta de sueño puede influir en que las personas tengan sobrepeso y obesidad. La leptina (otra hormona) se segrega durante el sueño y tiene una influencia directa sobre el apetito y el control del peso. Le dice al cuerpo cuándo está “lleno”. Una persona que no tenga la cantidad suficiente de esta hormona reguladora con frecuencia tiene un apetito desenfrenado.
  • El sueño retrasa el proceso de envejecimiento. Algunos dicen que es uno de los secretos para prevenir las arrugas.
  • El sueño estimula el sistema inmunológico. Las personas que duermen nueve horas cada noche en lugar de siete tienen una actividad de “células asesinas” superior a la normal. Las células asesinas naturales destruyen virus, bacterias y células cancerígenas.
  • El sueño mejora la función cerebral. La falta de sueño puede disminuir la actividad cerebral relacionada con la vigilancia y la función cognitiva.
  • El sueño reduce los niveles de cortisol. El estrés excesivo eleva los niveles de cortisol, lo cual interrumpe el equilibrio neurotransmisor en el cerebro, haciendo que la persona sea más irritable y propenso a la depresión y la ansiedad y el insomnio. Los altos niveles de cortisol se asocian a muchas enfermedades, una cantidad suficiente de sueño ayuda a reducir los niveles de cortisol.

 

¿Qué sucede cuando no se duerme?

  • Aumenta el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. El déficit de sueño de tres a cuatro horas afecta el procesamiento de carbohidratos, conduciendo a algunas personas a un estado de pre-diabetes.
  • Uno se vuelve torpe y “borracho de sueño”. La falta de sueño retarda su tiempo de reacción, reflejos lentos, acorta su capacidad de concentración y daña su memoria, su proceso de toma de decisiones y su coordinación. Las personas que pasan hasta diecinueve horas sin dormir obtienen peores resultados en pruebas de rendimiento y vigilancia que las personas con un nivel de alcohol en sangre de 0.08, nivel en que se está legalmente borracho.
  • Uno pone en riesgo su trabajo. Nadie bebe mientras trabaja, pero muchas personas van al trabajo después de acudir a espectáculos hasta la madrugada o después de dormir poco, funcionando así como s estuvieran bebidos.
  • Pone en peligro su vida y las vidas de otras personas. Existe una relación entre los accidentes de tránsito por las personas que se quedan dormidas al volante.
  • Se reduce el impulso sexual. La falta de sueño eleva los niveles de cortisol, el cual bloquea la respuesta normal de los órganos sexuales masculinos a la testosterona y disminuye la producción de precursores hormonales y testosterona.
  • Se da la invitación a las enfermedades. Muchas enfermedades físicas están relacionadas con el insomnio, como fatiga crónica, fibromialgia, síndrome de dolor crónico, enfermedades autoinmunes, hipertensión, obesidad, depresión y otras formas de enfermedad mental. Los adultos con enfermedades diagnosticadas como presión arterial alta, artritis, ardor de estómago y depresión dicen que rara vez duermen bien por la noche, demostrando una relación entre la falta de sueño y la enfermedad.
  • Uno pone en riesgo su matrimonio. Mayores índices de divorcio entre personas que no duermen las horas suficientes.

CAUSAS DEL INSOMNIO

  • Estrés y ansiedad. Las personas se quedan despiertas tratando de solucionar sus problemas, lamentándose por el pasado y preocupándose por el futuro.
  • Enfermedades físicas dolorosas. Artritis, dolor de espalda crónico, dolores de cabeza, enfermedades degenerativa de discos vertebrales, bursitis, tendinitis y virtualmente cualquier otra enfermedad dolorosa puede robarle el sueño.
  • Cafeína. La cafeína aumenta las hormonas del estrés: adrenalina y cortisol.

 

¿Qué le está robando el sueño?

  • Cigarrillos y alcohol. La nicotina y el alcohol pueden interferir en el sueño.  El alcohol puede interrumpir etapas del sueño, haciendo que uno tenga un sueño más ligero y que se despierte sintiéndose más cansado.  La nicotina es un estimulante que hace que se libere adrenalina, lo cual con frecuencia causa insomnio.
  • Los descongestionantes, los supresores de apetito, las medicinas para el asma, las medicinas para la tiroides, la terapia hormonal sustitutiva, algunos analgésicos, algunas medicinas para la presión arterial alta y cierto antidepresivos pueden causar insomnio.
  • Alimentos que causan insomnio. Muchas personas comen demasiada azúcar y alimentos muy procesados antes de acostarse, (helado, pastel o una bolsa de poporopos).  Esos carbohidratos estimulan una excesiva liberación de insulina del páncreas.  El resultado es una «subida de azúcar» de energía.  Pero más tarde, normalmente a mitad de la noche, el azúcar en sangre llega a su «punto bajo», lo cual desencadena que las glándulas de la adrenalina produzcan más adrenalina y cortisol.  De repente se despierta y vuelve a tener hambre.
  • Dietas bajas en carbohidratos. Pueden crear una reacción de bajos niveles de glucosa en sangre, haciendo que se despierte a mitad de la noche.  Aún cuando llene su estómago de alimentos saludables antes de irse a dormir, puede afectar su calidad de sueño.  Cuando come demasiadas proteínas (carnes) o come demasiado tarde, necesitará más horas de sueño, por eso los animales, como los leones y tigres, necesitan hasta veinte horas al día de sueño.  Sus cuerpos tienen que digerir y asimilar todas las proteínas que hay en sus estómagos.
  • Las personas que hacen ejercicio en las tres horas antes de irse a dormir elevan sus niveles de hormonas del estrés, lo cual puede interferir en el sueño.
  • El colchón o la almohada en mal estado.
  • Un cónyuge que ronca destruye el sueño de muchas personas.
  • Sofocos o calambres menstruales.
  • Inflamación de la próstata.
  • Niños recién nacidos. Por la rutina de darle leche materna cada cierto tiempo.
  • vecinos ruidosos, perros, gatos, habitaciones demasiado calientes o frías, luces brillantes, camiones, aviones, motocicletas.

 

¿Qué cantidad de sueño realmente necesita?

  • Duerma de siete a nueve horas cada noche.

¿Duerme usted lo suficiente?

  • ¿Necesita despertador para despertarse en la mañana?
  • ¿Se siente somnoliento mientras conduce distancias cortas o mientras espera en los semáforos?
  • ¿Se queda sin energía en mitad del día?
  • ¿Se siente irritable y agitado? (Pida a su cónyuge que responda).
  • ¿Tiene el sueño ligero y se despierta fácilmente con cualquier ruido?
  • ¿Es incapaz de sacar de su mente preocupaciones persistentes?

Si respondió «si» a alguna de estas preguntas probablemente tenga problemas de sueño.

Al dormir menos, aumentan sus probabilidades de sufrir un ataque al corazón, un derrame, diabetes, aumento de peso y envejecimiento prematuro.

Las personas de mediana edad y ancianas tienden a pasar menos tiempo en el sueño más profundo que las personas más jóvenes.  Los ancianos generalmente secretan menos químicos que regulan el ciclo del sueño.

Tanto la producción de melatonina como de la hormona del crecimiento disminuye con la edad.  Para las personas ancianas, el sueño se vuelve más ligero, fragmentado y variable en duración.  Los ancianos se despiertan con más frecuencia que los adultos jóvenes.

Recomendaciones:

  1. Escuchar música ambiental instrumental o de sonidos como de naturaleza o del mar.
  2. Una cena equilibrada y ligera.
  3. Evitar dormir con la televisión encendida.
  4. Leer un buen libro antes de dormir.
  5. Escuchar un audiolibro de motivación.
  6. Una buena postura al dormir (colchón y almohadas adecuadas)
  7. Uso de aromaterapia en difusor ultrasónico.
  8. Tomar té de cacao antes de acostarse (utilizar panela para endulzar)
  9. Tomar bebidas alcalinizantes como la clorofila y/o agua de mar con limón.
  10. Terapia de Ajuste Quiropráctico y masaje científico.

 

Los Siete Pilares de la Salud.  Dr. Don Colbert.  Casa Creación 2007

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