Ritmo Circadiano: El reloj biológico del cuerpo

La palabra Circadiano se deriva del latín “Circa Dies” que dignifica un día, esto hace referencia al tiempo de duración que tiene es te ritmo que es de 24 horas , este ritmo involucra procesos que se realizan tanto cuando estamos en actividad como en reposo.

Este ritmo involucra procesos como regeneración y reproducción celular, absorción y eliminación de nutrientes, secreción de hormonas entre muchos otros.

Los mecanismos neurológicos de este importante conjunto de procesos se encuentra en el hipotálamo cerebral y son regulados por una sustancia sensible a la luz que se denomina melatonina producida dentro del cerebro, la melatonina juega un papel muy importante en la regulación del ritmo circadiano ya que de ella dependerán las instrucciones que se generen en nuestro organismo.

En pocas palabras el ritmo circadiano se regula primeramente por la luz solar y por la exposición y la ausencia de la misma, es así como este reloj biológico libera o deja de liberar melatonina a la sangre dependiendo si es hora de dormir (noche) o de estar despierto (día) respectivamente.

La importancia de la luz en el ritmo circadiano

En la retina de nuestros ojos y en la piel existen receptores que son estimulados al entrar en contacto con la luz, particularmente con el espectro de luz azul que se encuentra en ella, llevando así la información al hipotálamo de “hay mucha luz es de día” o bien “hay poca luz está anocheciendo”.

Esto permite a nuestro cuerpo saber si debemos estar alerta y activos o que debemos estar en reposo para comenzar a descansar. Algo importante que debemos resaltar es que nuestros ojos no pueden diferenciar el tipo de luz al que estamos expuestos así que tratará de apartarse al tipo de luz que reciba.

Los seres humanos, aunque a veces se nos olvide, también somos mamíferos; y como tales, interactuamos con el planeta y todo lo que en él habita. De igual forma, nuestro cuerpo busca adaptarse al medio ambiente y a todos los eventos que en el ocurren, luz, oscuridad, humedad, calor, frío, etc. Tenemos un sistema que llamamos “vegetativo” o “autónomo” que se encarga de hacer todas esas modificaciones sin que nos demos cuenta. A medida que las civilizaciones prosperan, y buscan que el medio ambiente se adapte a ellas, usan las creaciones humanas y la tecnología para modificar esas características ambientales.

Es por esto que debemos ser consientes del tipo de iluminación a la que estamos expuestos durante el día, mientras más natural sea y con mayor contenido de ondas de luz azul nuestro ritmo conservará su equilibrio, también es importante respetar los periodos necesarios de ausencia de luz.

Fuente:  Blog nikken: http://nikkenblog.com

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