
¿Sabías que tu intestino podría tener un papel crucial en la enfermedad de Parkinson? Investigaciones recientes revelan una sorprendente conexión entre la microbiota intestinal y esta enfermedad neurológica. En Centro Bienestar Natural, exploramos esta relación y te presentamos estrategias para mejorar tu salud intestinal y bienestar general.
La Microbiota y el Parkinson: Un Vínculo Emergente:
- Aunque las causas exactas del Parkinson son multifactoriales (genéticas y ambientales), la microbiota intestinal emerge como un factor clave.
- La microbiota, un ecosistema de microorganismos en el intestino, influye en la digestión, inmunidad y equilibrio hormonal.
- Estudios muestran diferencias en la microbiota de personas con Parkinson, con niveles bajos de bacterias beneficiosas como las productoras de ácido butírico (antiinflamatorio).
Microbiota alterada y cerebro
Un desequilibrio en la microbiota puede tener consecuencias negativas en el cerebro, aumentando el riesgo de trastornos neurológicos y psiquiátricos, como la depresión, la ansiedad y la esquizofrenia.
El eje intestino-cerebro permite que la microbiota y las señales inmunológicas del sistema digestivo lleguen al cerebro y puedan afectar el estado de ánimo, la cognición y el comportamiento.
Un desequilibrio en la microbiota puede aumentar los niveles de inflamación en el cuerpo, lo que puede afectar el cerebro y aumentar el riesgo de trastornos neurológicos y psiquiátricos.
La microbiota también puede afectar la producción de neurotransmisores, como la serotonina y la dopamina, que son cruciales para regular el estado de ánimo y el comportamiento.
Cerebro, Intestino e Inflamación: Un Trío Clave:
Probióticos: Aliados para tu Salud Intestinal y Neurológica:
La suplementación con probióticos mejora la microbiota, aumenta el ácido butírico y reduce la inflamación.
Los probióticos alivian síntomas del Parkinson como temblores y rigidez, mejorando la calidad de vida.
Alimentos ricos en probióticos (yogur, kéfir, chucrut, kimchi) previenen el riesgo de Parkinson.
Se recomienda el uso de probioticos que contengan:
Lactobacillus acidophilus
Lactobacillus paracasei
Lactococcus lactis
Bifidobacterium lactis
Estos probioticos ayudan a mantener una mucosa intestinal normal y con bacterias productoras de ácido láctico.
Recomendaciones para una Microbiota Saludable:
- Dieta equilibrada rica en fibra y probióticos.
- Reducción del estrés y ejercicio regular.
- Sueño de calidad y manejo de afecciones digestivas.
Para información de probióticos escríbanos aquí: http://bit.ly/ContactoBienestarNatural

REFERENCIAS
- Hill-Burns et al. (2017). La enfermedad de Parkinson y las variantes relacionadas con la enfermedad de Parkinson están asociadas con el microbioma intestinal. Parkinsonismo y trastornos relacionados, 38, 1-6.
- Samson et al. (2016). La microbiota intestinal regula los déficits motores y la neuroinflamación en un modelo de la enfermedad de Parkinson. Celda, 167(6), 1469-1480.
- Scheperjans et al. (2015). La microbiota intestinal está relacionada con la enfermedad de Parkinson y el fenotipo clínico. Trastornos del movimiento, 30(3), 350-358.
- Houser y Tansey (2017). El eje intestino-cerebro: ¿es la inflamación intestinal un impulsor silencioso de la patogénesis de la enfermedad de Parkinson? NPJ Enfermedad de Parkinson, 3, 1-9.
- Keshavarzian et al. (2015). Inflamación colónica y déficits motores en un modelo de ratón parkinsoniano. Revista de Neurociencia, 35(14), 5589-5595.
- Petrov et al. (2017). Eje intestino-cerebro en la enfermedad de Parkinson: posibilidades de terapias basadas en alimentos. Revista Europea de Neurociencia, 46(3), 1738-1752.
Estas son solo algunas de las referencias más destacadas en el campo de la investigación de la relación entre la microbiota y la enfermedad de Parkinson. Sin embargo, existen muchos otros estudios y artículos en este tema, y la investigación continúa avanzando en esta área.